Con la colaboración de: Luz Ángela Vélez Marín, Higienista Biosigno
Edición # 82 Revista Salud en Buenas Manos
La salud oral es uno de los aspectos fundamentales en la salud integral de los niños. De no cuidarla y construirla pueden existir grandes implicaciones en enfermedades, en la pronunciación de las palabras (fonación), en la digestión, en el estado nutricional, en la estética y en su socialización con el entorno. En este sentido, la boca, como puerta de entrada a los alimentos, requiere de especial atención y cuidado por parte de los padres.
La formación inicial de los dientes en los niños empieza desde su concepción, dado que la madre con su estado nutricional determinará su calidad.
Este proceso termina a los tres años cuando se inicia la socialización escolar, época en la cual comienza el consumo de carbohidratos y azúcares.
La clave de la buena higiene oral en los hijos está en el ejemplo y el acompañamiento que los padres le den al pequeño en el momento del uso de la seda y el cepillado, así ellos incorporarán más fácilmente esta rutina de limpieza a su vida diaria.
Igualmente, es vital una visita periódica al odontólogo (lo ideal es que se haga cada seis meses). Vale la pena destacar que la primera visita del niño al odontólogo debe realizarse durante los tres primeros años de vida, valiéndose de juegos y estrategias creativas para evitar que le tema a esta consulta. La primera revisión debe ser corta y más de familiarización con el odontólogo y los equipos, con el fin de generar empatía entre el especialista y el pequeño.
El cepillado, algo divertido
Para que la actividad de cepillarse los dientes sea más agradable es importante que los padres incluyan juegos para los pequeños y estímulos para los niños más grandes (7 - 10 años).
Una adecuada técnica de cepillado debe hacerse de derecha a izquierda, de arriba a abajo y viceversa, debe lavarse diente por diente así:
- La parte externa (hacia la mejilla).
- La cara donde se mastica la comida.
- La parte interna (hacia la lengua).
- Recuerde cepillar suavemente la lengua y cambiar frecuentemente el cepillo cuando sus cerdas ya estén abiertas. Se recomienda utilizar aquellos que tengan cerdas suaves.
¿Cómo usar la seda dental?
- Corte más o menos 40 cms. de seda dental.
- Enrolle cada punta en los dedos medios.
- Deslice suavemente la seda debajo de cada encía y con movimientos envolventes diríjala hacia cada lado del diente.