Eduque a sus empleados sobre la forma más saludable de aprovechar sus "descansos", los malos hábitos posturales, el estrés laboral, la problemática familiar, van sumando en los trabajadores una serie de factores que producen desequilibrio físico y emocional y que repercute en su rendimiento potencial.
Los estudios científicos demuestran que con unas sesiones cortas de relajación a través del ejercicio físico y técnicas de relajación, se pueden contrarrestar y disminuir muchos de los factores que inciden en los bajos índices de rendimiento laboral.
Estas sesiones cortas, son llamadas pausas activas y buscan:
- Disminuir el estrés laboral.
- Disminuir los factores generadores de trastornos músculoesqueleticos de origen laboral del cuello y de las extremidades superiores.
- Aumentar la armonía laboral a través del ejercicio físico y de relajación.
- Aliviar las tensiones laborales producidas por malas posturas y rutina laboral.
- Aumentar el rendimiento laboral.
Estas cortas sesiones de "relajación" se realizan por sectores corporales de acuerdo con los requerimientos, las más comunes son: Manos, muñecas, hombros, cuello, zona dorsal, zona lumbar. Deben durar de 5 a 8 minutos para empezar a notar beneficios como:
- Modificación del nivel energético del individuo y equipo de trabajo
- Analisis de las posturas que se asumen en los puestos de trabajo
- Aumento en la capacidad de concentración
- Aumento de la creatividad y por lo tanto, del rendimiento laboral
- Prevenir enfermedades causadas por las malas posturas
Sus empleados reconocen estos beneficios y su empresa les estará abriendo un nuevo espacio de motivación a la salud, la creatividad y el buen desempeño de quienes practican Pausas Activas.